El Decamerón de G. Boccaccio, con grabados originales de C. Perellón - Jornada X. © 2008 Liber Ediciones www.arsliber.com Termina la Novena jornada de El Decamerón: comienza la Décima y última, en la cual, bajo el gobierno de Pánfilo, se razona sobre quien con liberalidad o magnificencia obrase en algo, ya fuera en asuntos del amor ya en otras cosas.
El Decamerón de G. Boccaccio, con grabados originales de C. Perellón - Jornada X. © 2008 Liber Ediciones www.arsliber.com Novela primera: Un caballero sirve al rey de España y cree recibir mal galardón, pero el rey le muestra, con prueba evidentísima, que no es culpa suya sino de su mala fortuna, y después lo colma de espléndidos regalos.
El Decamerón de G. Boccaccio, con grabados originales de C. Perellón - Jornada X. © 2008 Liber Ediciones www.arsliber.com Novela segunda: Ghino de Tacco hace prisionero al abad de Cluny y, tras curarlo de una enfermedad de estómago, lo deja en libertad. Este vuelve a la corte de Roma y reconcilia a Ghino con el Papa Bonifacio, quien lo hace hermano hospitalario.
El Decamerón de G. Boccaccio, con grabados originales de C. Perellón - Jornada X. © 2008 Liber Ediciones www.arsliber.com Novela cuarta: Micer Gentile de los Carisendi, llegado de Módena, saca de la sepultura a una dama amada por él, sepultada por muerta; ella, reanimada, pare un hijo varón, y micer Gentile los restituye a Níccoluccio Caccianimico, su marido.
El Decamerón de G. Boccaccio, con grabados originales de C. Perellón - Jornada X. © 2008 Liber Ediciones www.arsliber.com Novela quinta: Doña Dianora pide a micer Ansaldo un jardín de enero bello como en mayo; micer Ansaldo, comprometiéndose con un nigromante, se lo da; el marido le concede que haga lo que guste micer Ansaldo, el cual, oída la liberalidad del marido la absuelve de su promesa y el nigromante, sin querer recibir nada, absuelve a mícer Ansaldo.
El Decamerón de G. Boccaccio, con grabados originales de C. Perellón - Jornada X. © 2008 Liber Ediciones www.arsliber.com Novela sexta: El viejo rey Carlos, victorioso, se enamora de una jovencita y, avergonzado de su loca idea, a ella y a su hermana honrosamente casa.
El Decamerón de G. Boccaccio, con grabados originales de C. Perellón - Jornada X. © 2008 Liber Ediciones www.arsliber.com Novela séptima: El rey Pedro, enterado del ardiente amor que le tiene la enferma Lisa, la consuela y después la casa con un joven noble; y, besándola en la frente, se declara para siempre su caballero.
El Decamerón de G. Boccaccio, con grabados originales de C. Perellón - Jornada X. © 2008 Liber Ediciones www.arsliber.com Novela octava: Sofronia, creyendo ser la mujer de Gisipo, lo es de Tito Quinto Fulvio y con él marcha a Roma, a donde Gisipo llega en pobre estado; creyéndose despreciado por Tito, asegura, para morir, que ha matado a un hombre; Tito lo reconoce y para salvarlo dice que lo ha matado él; al ver esto, el verdadero matador se descubre a sí mismo. Octavio los deja en libertad a todos y Tito entrega a Gisipo su hermana por esposa y comparte con él todos sus bienes.
El Decamerón de G. Boccaccio, con grabados originales de C. Perellón - Jornada X. © 2008 Liber Ediciones www.arsliber.com Novela novena: Saladino, disfrazado de mercader, es honrado por micer Torello; se hace la cruzada y micer Torello pone un plazo a su mujer para volver a casarse; es hecho prisionero y su habilidad en adiestrar halcones llega a oídos del sultán, quien reconociéndolo y dándose a conocer, sumamente lo honra; micer Torello enferma y por arte de magia es llevado en una noche a Pavía; y reconocido por su mujer en las nuevas nupcias que ésta contraía, con ella vuelve a su casa.
El Decamerón de G. Boccaccio, con grabados originales de C. Perellón - Jornada X. © 2008 Liber Ediciones www.arsliber.com Novela décima: El marqués de Saluzzo, forzado a tomar esposa por los ruegos de sus hombres, para tomarla a su manera se casa con la hija de un villano, que le da dos hijos, a los que finge matar; después, haciéndole creer que se ha cansado de ella y ha tomado otra mujer, la expulsa de su casa en camisa, tras haber hecho que su propia hija regrese como si fuera su prometida. Y al ver su paciencia ante las adversidades, la ama más que nunca, la trae de nuevo a casa y le enseña a sus hijos ya crecidos, honrándola y haciéndola honrar como a marquesa.
El Decamerón de G. Boccaccio, con grabados originales de C. Perellón - Jornada X. © 2008 Liber Ediciones www.arsliber.com El Decamerón, en su décima y última jornada, contiene doce aguafuertes a color. Las viñetas, hechas a plumilla totalmente plumeada, imitan las miniaturas de los códices medievales. Lo mismo ocurre con las ilustraciones en los aguafuertes, repartidas en dos planos: en el superior, la ciudad donde ocurre la trama: abajo, la escena o escenas que la narran.