es algo pálido esto, la presencia de la ausencia--
una nube de imágenes deshilachadas, redirigidas
que no da con una sola palabra
que solidifique su existencia previa
con anterioridad, te digo, que la extrañeza de estos días
caló su hueco en los bancos de un par de bares, posó sus cejas en
cementerios y en la concordancia de tus ritmos lejanos
digo, y a esto apuesto, que no fue tarea fácil hacer crónica
y vivir la experiencia, también, de anterioridad
y hay nubes y fantasmas dibujados por la ciudad
y son cómplices de que repartir el cuerpo, repartir el alma,
no es, no es, el camino deseado mas
por eso escribo desde aquí, hoy que se asoma el sol, hoy
que aún cuesta respirar, que sólo soy soplo de vida,
hoy que vuelvo desalmada más que desanimada
al lugar desde donde te velo
a estas alturas del partido
con esta quemazón en los dedos
vuelvo sin lengua y tatuada de memoria
con una cicatriz luminosa en la mancha de mi boca
con estas imágenes que no dicen más
que pasó el tiempo
que pasó
que pasa...
que pasa.