Ésta es la ''lista oficial de pecados y textos Bíblicos que identifican dichos pecados'' que se menciona en la página 2 de la carta anterior. Esta lista es cuidadosamente mantenida en los archivos confidenciales de las congregaciones por los ancianos (no puede ser vista ni consultada por otros Testigos) y les suministra las ''claves'' (=textos Bíblicos) mediante las cuales deben registrar y comunicar de forma críptica a la organización el pecado o los pecados por los que fue expulsada la persona.
Página 2 de la lista
Página 1 del libro “Manténganse en el amor de Dios”, editado por la Sociedad Watchtower. Las fotos que se muestran a continuación pertenecen al apéndice de esta obra, publicada, como puede verse, en una fecha tan reciente como el año 2008. Aún hoy, el ostracismo inmisericorde al que la Sociedad Watchtower somete a los que dejan de ser testigos de Jehová se mantiene totalmente inalterado.
El trato que reciben aquéllos que deciden renunciar a su condición de miembros de la organización es idéntico al que reciben los que son expulsados de ésta. Una obvia medida de coacción —un verdadero acto de chantaje emocional— para conseguir retener al adepto dentro del grupo.
"La Atalaya" del 15 de abril de 1988, página 26
Suplemento de la hoja mensual "Nuestro Ministerio del Reino" de agosto del 2002, una publicación que se distribuye sólo a los Testigos. El suplemento, titulado "Demostremos lealtad cristiana cuando se expulsa a un pariente", considera el trato que el Testigo debe dispensar a familiares suyos que hayan sido expulsados de la organización o hayan renunciado formalmente a ella.
Página 2 del suplemento.
Vista ampliada del párrafo 13 del suplemento, que contiene un claro ejemplo ilustrativo de cómo llevar a la práctica la política de rechazo de la organización hacia un familiar que no viva en el mismo hogar del Testigo y que haya sido expulsado de la organización o haya renunciado formalmente a ella, en este caso una madre.
Ilustración de la página 13 de "La Atalaya" del 15 de noviembre de 1981, que versa sobre el trato que debe dispensarse a los ex-miembros de la organización. Como puede notarse, la Sociedad Watchtower basa su actitud y su trato hacia éstos en la actitud y el trato extremadamente aversivos que manifestaban los judíos hacia los recaudadores de impuestos. Obsérvense con atención los gestos despectivos y de rechazo de los dos personajes mostrados en la parte inferior derecha de la ilustración. Este tipo de imágenes pretenden transmitir al Testigo un mensaje subliminal de aversión y rechazo total hacia las personas que dejan de ser miembros de la organización.
"La Atalaya" del 15 de noviembre de 1981, página 16
Obsérvese el marcado contraste existente entre los personajes mostrados en la parte superior de la ilustración, y el personaje mostrado en la parte inferior. Los personajes de arriba se muestran felices, con rostros radiantes, con aspecto cuidado y encorbatados (un rasgo distintivo de la vestimenta de los testigos de Jehová). El personaje de abajo, en cambio, se muestra serio, con rasgos agresivos (obsérvese el predominio de sombras en el dibujo), con aspecto descuidado y descamisado. Este tipo de ilustraciones pretenden proyectar al Testigo una imagen subliminal totalmente negativa de todas las personas que son expulsadas de la organización.
"La Atalaya" del 15 de noviembre de 1981, página 17
Este párrafo de la página 17 equiparó, por primera vez en la historia de la organización, el trato que se administraba a los que eran expulsados de la organización con el que debía administrarse a los que renunciaban voluntariamente a ella.
Páginas 154 y 155 del manual de organización "Organizados para hacer la voluntad de Jehová", pertenecientes al capítulo "Mantengamos la paz y la pureza de la congregación".
"La Atalaya" del 15 abril de 1988, página 27
El cese de trato con las personas que dejan de ser miembros de la organización —ora expulsadas, ora desasociadas— debe ser TOTAL, hasta el punto de que no debe dirigírseles ni siquiera un saludo.
"La Atalaya" del 15 de julio de 1985, página 31
Portada del libro "PRESTEN ATENCIÓN A SÍ MISMOS Y A TODO EL REBAÑO", un manual que sólo poseen los ancianos [superintendentes] de las congregaciones. Este libro contiene, entre otras, directrices de la organización en cuanto a CÓMO y CUÁNDO deben esos ancianos desempeñar su papel judicial dentro de las congregaciones.
Página 95 del manual, perteneciente a la unidad "5 (a)" del mismo ("Superintendentes 'que gobiernan para derecho mismo' ")
Según las normas de la Sociedad Watchtower, cualquier testigo de Jehová que tan sólo CREA —se 'adhiera' a— alguna creencia que difiera de lo que ésta enseña como “verdad bíblica”, es un “apóstata” sujeto a expulsión, aunque esa creencia NO sea diseminada o compartida con otros.
Carta enviada por el Departamento de Servicio de la sede mundial de la Sociedad Watchtower a todos los superintendentes de circuito y de distrito de la organización. La copia reproducida aquí es una traducción de la carta enviada por la oficina sucursal española (ubicada en aquel entonces en la C/ Pardo de Barcelona).
Página 2 de la carta
Este párrafo de la carta declara explícitamente que, para que un Testigo sea catalogado como "apóstata" y expulsado, NO tiene que ser necesariamente un PROMOTOR de puntos de vista "apóstatas". Basta con que tan sólo CREA algo que difiera de la doctrina de la organización. Esto implica que si un Testigo, por sinceridad, no puede aceptar alguna enseñanza de la organización por considerarla errónea o contraria a las Escrituras, debe ser expulsado y totalmente rechazado por sus antiguos hermanos.
"La Atalaya" del 15 de julio de 1992, página 9
Una descripción muy elocuente del tipo de odio que, según la Sociedad Watchtower, los Testigos deben manifestar hacia los "apóstatas".
"La Atalaya" del 15 de julio de 1992, página 12
"La Atalaya" del 1 de octubre de 1993, página 19
Página 703 del tomo de la revista "The Watchtower" ("La Atalaya") de 1952, en inglés. La página mostrada pertenece a la sección "Questions from readers" ("Preguntas de los lectores") del número del 15 de noviembre de 1952.
"● En caso de que un padre, una madre, un hijo o una hija, sea expulsado, ¿cómo deberían los miembros de la familia tratar a esa persona en sus relaciones familiares?—Hoy no vivimos en medio de naciones teocráticas en las que esos miembros de nuestra familia carnal puedan ser exterminados por apostatar de Dios y de su organización teocrática, como era posible y se ordenó en la nación de Israel en el desierto del Sinaí y en la tierra de Palestina. "Sin falta le matarás; tu mano será la primera que se levante contra él para ejecutarlo, y la mano de todo el pueblo después. Y le apedrearás para que muera, porque procuraba apartarte de Jehová tu Dios, ... Y todo Israel oirá y temerá, y no volverá más a hacer semejante maldad en medio de ti."—Deut. 13:6-11."
"Al estar limitados por las leyes de la nación mundana en la que vivimos y también por las leyes que Dios dio a través de Jesucristo, sólo podemos tomar medidas contra los apóstatas hasta cierto grado, es decir, de acuerdo con ambos conjuntos de leyes. La ley del país y la ley que Dios dio a través de Cristo nos prohiben matar a los apóstatas, aun cuando éstos sean miembros de nuestra propia familia carnal. Sin embargo, la ley de Dios nos exige que reconozcamos que están expulsados de su congregación, a pesar de que la ley del país en el que vivamos nos exija, de acuerdo con algunas obligaciones parentales, vivir bajo el mismo techo con esos apóstatas y tratar con ellos."
"Si los hijos son mayores de edad y siguen asociándose con un padre expulsado debido a que reciben apoyo material de éste, entonces deben considerar hasta qué grado el que sigan bajo este arreglo inadecuado está poniendo en peligro sus intereses espirituales, y si pueden arreglar las cosas para mantenerse a sí mismos, viviendo apartados del padre que ha caído en la apostasía. El que sigan recibiendo apoyo material no debería hacerles transigir de forma que pasen por alto la condición de expulsado del padre."
"Satanás ejercerá su influencia a través del miembro de la familia expulsado para hacer que el otro miembro o los otros miembros de la familia que están en la verdad se unan al miembro expulsado en su proceder o en su postura hacia la organización de Dios. El hacer esto sería desastroso, así que el miembro fiel de la familia debe aceptar el arreglo de expulsión y ajustarse a él."
Carta emitida por la organización y dirigida a los ancianos (responsables) de las congregaciones, en la que se recalca la importancia y el deber de que las personas con asignaciones especiales (ancianos, siervos ministeriales y precursores regulares) den EJEMPLO a los demás miembros de la congregación en cuanto al trato con familiares expulsados, es decir, en cuanto al cese, a todo grado posible, del trato con esos familiares.
Revista "La Atalaya" del 15 de julio de 2011. Los miembros de la organización deben "huir" y "permanecer lejos" de los "apóstatas", pues son como personas con una "enfermedad mortal muy contagiosa", personas 'mentalmente enfermas'.
Edición original en inglés del mismo número de la revista. La traducción literal de la parte resaltada es : "LOS APÓSTATAS ESTÁN "MENTALMENTE ENFERMOS", Y BUSCAN INFECTAR A OTROS CON SUS ENSEÑANZAS DESLEALES"
Revista "La Atalaya" del 15 de abril de 2012, pág. 12 Negarse completamente a mezclarse en la compañía de un familiar expulsado o desasociado que no viva en el hogar, evitando hasta "la más mínima comunicación" con él, es "lealtad a Jehová"