Foto hecha desde la mesa del resturante. Es la primera vez que estamos comiendo y vemos llegar un tren.
El decisivo momento de la elección de los platos.
Decisión tomada.
Para Luis, sopa de marisco.
Para Pablo, torta de berengenas con gambas.
Daniel se pidió arroz con borrajas...y algo más.
Ensalada con bonito, fué mi elección. Incluso había gajos de granada.
Antes de empezar.
Pasamos a los segundos. Esta es mi elección. Merluza asada.
Rape con huevas de no recuerdo qué, para Luis y Pablo.
Para Daniel, la carne con chucruck.
¡Huy! Mi postre fué tarta de...chocolate, esta vez blanco, con helado y dos trocitos de piña.
El de Luis, no tenía nada que envidiar al mío. Mil hojas de crema tostada, helado y piña, también.
Macedonia para Pablo.
Daniel eligió flan casero con azúcar quemado...y helado...y piña.
Saliendo del local con los estómagos llenos.
Este horrible maniquí que más bién parece un niño-ganster, siempre está ahí, en la esquina del escaparate de una tienda que vende ropa mas horrible que el muñeco.
Fuimos a tomar en café y un póleo-menta al Café del Arte. ¿Dónde vamos a ir si no?
De camino al coche.
El sol nos acompañó todo el tiempo.
Atardeciendo de camino a Zaragoza.
Dentro del Café del Arte.
En el exterior del Casino, tomando el sol.
Mientras, Luis dispara y dispara fotos.
¡Ya está bién de fotos!
Vale, se acabó. No más fotos.