Rusia era un sembrado, con carreteras algo más estrechas que las de Ucrania.
Bonita puesta Sol, eso sí
Condujimos hasta bastante tarde y no había hoteles, así que a un lado de la carretera.
En mitad del barbecho
Jose pasaba de montar su tienda
resultó ser un policía ruso que se interesó por nuestra aventura y nos dió algunas indicaciones
Hora de llenar los jerrys por si acaso
No tuvimos problemas para encontrar diesel
Muchiisimas langostas por la noche
En Astrakán paramos a comprar algo de bebida
Regalo de balón e inflador para cada uno
Contento con su regalos
Adiós!
Un puente flotante
Había que pagar un pequeño peaje
Hacemos cola en la frontera para entrar en Kazajstán
Solían ser entre 4 y 7 horas cada frontera.
Pasando el rato como podemos
En silla de ruedas y con su Fiat Panda, este italiano se ha cruzado Asia unas pocas veces
zzzzz...