Angel de la guarda, Pedro Vargas (atribución), siglo XVI. Madera encarnada y policromada con aplicación de pan de oro. Bajo su mano izquierda iba probablemente un pequeño niño a quien protege, mira con afecto, mientras señala el cielo. Belleza recuperada.
Arcàngel. Siglo XVIII. Pieza de madera con pan de oro que describe la salvación. Museo de Arte de Lima
Arcángel: espíritu bienaventurado de orden medio entre los àngeles y los principados. Y segùn la utilización trentina de las imàgenes religiosas: guerrero celestial.
Madera crucificada. siglo XVII, MALI.
Cristo recogiendo sus vestidras. Siglo XVI, MALI. Luego de los azotes en su momento más humano.
Santiago Matamoros en la batalla de Clavijo. Escuela Cusqueña, siglo XVII, Museo Pedro de Osma. En la aniquilación de lo herejes Dios está del lado de España, y manda a al poco piadoso santo cabalgante.
Niño de la espina. Escuela Cusqueña, siglo XVII, Museo Pedro de Osma. Un ingenuo Jesucito coge la heridas en sus dedos provocadas por una extraña corona de espinas. Prefiguración de la pasión.
Nuestra señora de los desamparados. Escuela Cusqueña, finales del siglo XVII, Museo Pedro de Osma. La Virgen y el niño coronados con cuatro orantes: dos niños semidesnudos con cortes sangrantes en el cuerpo con San Josè y Santa Teresa.
Los siete arcángeles. Escuela Cusqueña, siglo XVII, Museo Pedro de Osma. Los siete arcángeles reconocidos por la iglesia católica (hay otro más en los evangelios apócrifos) reunidos en torno a Miguel (general de estos siete militares). De izquierad a derecha: Rafael, Uriel, Gabriel, Miguel, Jealtiel, Yehudiel, Baraquiel.
Virgen de los Sastres. Escuela cusqueña, siglo XVIII, Museo Pedro de Osma. En el taller dos laboriosos sastres cumplen una humilde misión: cosen ornamentos sagrados. La virgen y el niño protegen su trabajo y dos angelitos completan el ambiente con música. En la pared: cuadro de la divina trinidad y otro de la Inmaculada.
Adoración de la Eucaristía. Escuela Cusqueña, siGlo XVIII, Museo Pedro de Osma. El papa y el Rey de España, ambos depojados de sus símbolos de poder, colocados estos en cojnes: la tiara y llaves - La corona y el cetro, se arrodillan ante la Eucaristía.
Matrimonio de Martín de Loyola con al Ñusta Beatriz. Escuela Cusqueña, siglo XVIII, Museo Pedro de Osma. Ambos: Familiar de San Ignacio de Loyola e hija de la nobleza Incaica. A la derecha: Juan de Borja (familiar de Francisco de borja) junto a la Ñusta Lorenza, hija del matrimonio anterior. Entre ambas parejas se encuentran los dos santos jesuitas más importantes: san Ignacio y san Francisco de Borja. En la esquina izquierda: el matrimonio de la Ñusta Lorenza con Juan de Borja y en la esquina derecha: miembros de la nobleza incaica. En el centro el monograma de Jesús, símbolo de los Jesuitas. CONCLUSIÓN: Unión de la orden Jesuita con la nobleza incaica por medio de dos matrimonios de sucesivas generaciones.
Jesùs Rey del Mundo. Escuela Cusqueña, siglo XVIII, Museo Pedro de Osma. Jesús entronado y con traje de Virrey sostiene el orbe con una mano, con al otra bendice y tiene una corona a sus pies. A la izquiera la Virgen y Santa Ana y ala derecha san José y san Joaquín. Arriba: el ángel de la guardia, Santísima Trinidad y el arcángel Rafael.