Los papás amarillos han puesto ya dos veces huevos. Ésta es la tercera. Como sabéis, la primera vez no llegaron a nacer. Ese es el motivo por el que comenzamos a poner los huevos de esta pareja a Rita, la mamá adoptiva.
Fotografía de la puesta.
Rita es mámá por segundo año y ha criado a seis pajaritos. Ahora dos más.
Perico es un buen padre. De siempre. Es una máquina de trabajar. Buen padre y muy trabajador, se está siempre esforzando. Alimentando a la mamá y a las crías es ejemplar.
Rita es la compañera perfecta para Perico. Muy hacendosa.
Aquí la tenemos con la segunda puesta. Madre adoptiva de los amarillos, ha podido cuidar también de uno de sus hijos. Los otros tres los han criado los amarillos.
Y después de catorce días han nacido los pollos.
Un día de vida o menos. Un milagro.
Por naturaleza, piden alimento. Hay que sobrevivir.
Dos en un nido. Compañía y amor. Animalitos pero hermanos al fin y al cabo.
La naturaleza nos regala estas cosas. Es la vida. Un misterio.
De ahora en adelante y hasta que pueda valerse por si mismo cada pollo va a vigilar a su mamá y ella tiene un instintivo de protección.
Imágenes para disfrutas aunque ésta no sea la mejor.
Para pensar que el hombre lucha por tantas cosas y con tanto progreso y que, sin embargo, lo sustancial sigue igual.
Estamos en manos del destino y la vida es frágil.
A veces sólo somos una voz que grita. A veces somos una voz a la que nadie escucha. Y un día nuestra voz dejará de sonar.
Y todo habrá merecido la pena porque todo fue por amor.