En este momento llegábamos a Mérida. Comenzaba nuestra visita. Mejor dicho, cuando desayunásemos, porque estábamos hambrientos.
La gente no perdía detalle de lo que la guía explicaba. Muy aplicados nosotros.
En estos momentos paseábamos por lo que sería el atrio de una casa, es decir, un soportal que rodeaba a un jardín. Lo que técnicamente se llamaría un peristilum, pal que no sepa latín.
Féretro funerario romano. Los romanos medían poco más de metro y medio, el resto hasta llenar el féretro lo ocupaban con alimentos y objetos que el difunto hubiese usado en vida. (por si los necesitaba en algún momento jejeje)
La guía supo introducirnos con sus explicaciones en todo lo que veíamos, haciéndonos una idea bastante aproximada de lo que contemplábamos.
Restos de un horno casero. Las casas potentadas disponían de uno donde cocían su propio pan.
Uno de los mosaicos que servían de suelo de las casas. Vamos, que esto no lo inventó porcelanosa jejejeje.
Restos de una terma romana. Los arcos servían para encender fuego entre ellos, el cual calentaba el ambiente de la terma o baño, para que los romanos se asearan. Ésta terma pertenece a una casa privada, pudiente que era el dueño.
Los mosaicos eran dibujos hechos con pequeñas piedras cuadradas, llamadas teselas. Con estas piedras de diferentes colores se conseguía hacer el dibujo que se ve en conjunto.
Dintel del "hornito de Santa Eulalia", hecho con restos de otros edificios romanos, en concreto, del templo romano de Marte, dios de la guerra. Vamos que ya se usaba el reciclaje en esa época.
Santa Eulalia es una niña romana que fue martirizada a finales del siglo III, tras crueles torturas, a la edad de doce años. Su fiesta se celebra el 10 de diciembre y es la patrona de Mérida.
Altar en el interior del hornito, donde se venera una imagen de la Santa. En la mano lleva un horno, símbolo de su martirio.
Basílica de Santa Eulalia, templo del siglo XIII, construido sobre una anterior basílica del siglo IV sobre el túmulo funerario de la mártir.
La Basílica es la única construcción típicamente medieval que se puede contemplar en la ciudad de Mérida.
Restos de un sarcófago encontrado en la cripta de la basílica de Santa Eulalia.
Capitel que sujeta el púlpito de la Basílica de Santa Eulalia. Obsérvese el detalle de que junto a la cara del angelito central hay otros dos rostros no tan angelicales.
Con motivo de una obras en el subsuelo de la basílica en 1990, salió a la luz un impresionante recinto subterráneo con importantes restos romanos y visigodos.
Fresco de una tumba cristiana en la cripta de la basílica de Santa Eulalia. Las imágenes representan a San Martín y a Santa Ana.
Vista general del hornito de la mártir con la basílica detrás.
Tras la cabeza de la guía, el plano de lo que fue la ciudad de Emérita Augusta en época romana. Se encuentra dentro del recinto del teatro y anfiteatro romanos.
Como polluelos tras la gallina, íbamos todos detrás de la guía.
Tras entrar en el recinto, lo primero que impone son las traseras del escenario del teatro romano.
Explicaciones a la entrada del anfiteatro, lugar preferido por los romanos, donde tenían lugar las famosas peleas de gladiadores y fieras. Algún cristiano caería aquí, digo yo.
Curiosamente, el anfiteatro fue volado con pólvora en la segunda mitad del siglo XVIII, para aprovechar sus piedras en otras construcciones. Espabiláos ya los había en aquella época.
Vista general del anfiteatro romano. Toda una maravilla.
Uno de los accesos al anfiteatro para los espectadores.
¡Embobaítos nos quedamos con lo que veíamos!
Aquí nos explican la función del teatro romano, antes de pasar al mismo.
Uno de los accesos al teatro. Aunque la foto engañe, la piedra no es para que se te caiga en un pie, no creas.
Vista general del escenario del teatro. Su construcción data de los años 15 a 16 a. de C.
Todo el escenario estaba cubierto de mármol y entre sus columnas había estatuas de diferentes personajes mitológicos.
Lo siento pero no hemos podido reconocer al que aparece en la foto, por más que lo hemos intentado. Estos romanos perdían la cabeza con bastante facilidad.
Vista de las gradas, orchestra y escenario del teatro. Resulta impresionando contemplar una obra de teatro en este incomparable lugar.
Embobaítos estabamos tú! En dos palabras: im prezionante.
El teatro tenia capacidad para 6.000 espectadores.
Resulta fascinante recorrer los túneles que rodean todo el graderío del teatro.
El frente escénico actual fue construido en época de Trajano, desconociéndose cómo pudo ser el que había anteriormente.
Imagen central del escenario, con la imagen de la diosa Ceres en el centro.
Momento distensión para chismorreos varios sobre el Festival de Teatro Clásico de Mérida.
Tras la caminata de la mañana, había que reponer fuerzas con una fabulosa caldereta de cordero, extremeño claro, o un suculento plano de pollo bien aderezado. El pollo pudiera ser extranjero, quién sabe.
Como comprobaréis la foto está hecha al empezar. Después, a ver quién era el guapo que se entretenía con una cámara jajaja.
El conocido como templo de Diana, aunque posiblemente no se diera aquí culto a esta ecológica diosa, sino que estuviera dedicado al culto imperial. ünico edificio religioso romano que se conserva en Mérida de los tres que había.
Puente romano sobre el Guadiana. Sus casi ochocientos metros de longitud lo convierten en el más largo de la Hispania romana.
Cabeza de Augusto expuesta en el Museo. Los romanos tallaban las cabezas y las colocaban sobre cuerpos hechos en serie. Así cuando caía un emperador o algun otro personaje, sólo tenían que cambiar la cabeza. Ingenioso jejeje.
Impresionante mosaico expuesto en el Museo Nacional de Arte Romano. Son muchos los que se exponen en este lugar, algunos de dimensiones descomunales.
Majestuosa fachada del monasterio, que da acceso a la basílica.
Soportales que rodean la plaza del monasterio, donde el visitante puede adquirir recuerdos de los más variados tipos. Recomiendo las morcillas, son fabulosas.
Y, ¡¡por fin!! GUADALUPE. Tipismo en una de sus calles, con el Arco de Sevilla en primer plano.
Rincones llenos de encanto, con el monasterio al fondo.
Centrando el retablo, la imagen de la Morenita. Fue inaugurado en 1618, fue trazado por Juan Gómez de Mora y realizado por Giraldo de Merlo, ayudando en la ornamentación, entre otros artistas, el hijo del Greco, Jorge Manuel Theotocopulos.
El templo consta de tres naves. En el centro del altar hace de sagrario el escritorio de Felipe II, del siglo XVI.
Momento de la Eucaristía de peregrinos. Nuestro vicario parroquial andaba por ahí, aunque se vea poco. Es que es algo escaso el hombre, aunque por dentro es un gigante, ejem ejem.
Santa María de Guadalupe, patrona de Extremadura, Reina de la Españas y Patrona de la Hispanidad, ante cuyas plantas han rendido pleitesía reyes y papa, santos y artistas, peregrinos todos, extasiados ante la luz que irradia esta joya, sostén de sus hijos y extremeña por siempre. Ruega por nosotros.
Escaleras de acceso al camarín, el joyero que guarda la perla preciosa del monasterio: la Virgen Morena. Esta estancia es una joya del barroco español.
La imagen de la Virgen es una talla románica en madera de cedro, perteneciente al ciclo de vírgenes morenas de Europa occidental. Muestra al niño sentado en su regado. La talla se conserva completa.
Vidrieras en el acceso al camarín. Os recomiendo la página www.diomedes.com/guadalupe-p.htm donde encontraréis más información sobre el monasterio, además de preciosas fotos.
Además del claustro mudéjar, el monasterio cuenta con otro claustro de estilo gótico, construido entre los años 1519 y 1533. En sus salas se situaban la farmacia y la enfermería.
Vista el claustro mudejar, con el templete en el centro, que no deja indiferente a quien lo admira. A su alrededor se encuentran algunos museos: el de miniados y el de pintura y escultura. Destacan además el de bordados, el relicario y la sim par sacristía, capilla sixtina de las sacristías españolas
Alrededor del claustro gótico, se situa una colección de cuadros que representan la historia y los milagros de la Virgen de Guadalupe.
Airoso templete del claustro mudéjar, de planta cuadrada erigido en 1405por fray Juan de Sevilla y donde se elevan el arte gótico con el árabe.
Rengaíta estaba la gente después de tanto arte.
Busca las diferencias.
Foto para el recuerdo. Componentes de la visita.