Aqui estamos explorando los alrededores de la ermita de Setefilla.
No pudieron reprimir sus deseos de gustar de las sabrosas moras de la ermita.
Vista de la ermita de Nuestra Señora de Setefilla, en Lora del Río.
Otra vista de la ermita.
Los paisajes que se contemplan desde aquí son maravillosos y un goce para los sentidos.
En la presa de José Torán nos relajamos viendo el agua y los peces, y los pájaros, y sintiendo el aire. Ahhhh ¡qué paz!
Salida del agua que alimenta el arroyo.
Un momento en la Eucaristía que celebramos en Guadajoz como resumen y acción de gracias del curso.
Una Eucaristía especialmente sentida, que hasta el cura se arrancó cantando el salmo.
Un momento a la escucha de Dios.
Reunidos en torno a la mesa, durante la plegaria eucarística.
Nuestro alimento para la tarea de la evangelización.
Tras la comunión.
Las chicas del grupo en un asador del pueblo de Los Rosales.
Momento brindis. ¡¡Por el curso y por San Pedro!!
La carne a la brasa estaba exquisita.
Un postre digno del mejor final para el día de convivencia.