SOLUCIÓN A FAMILIAS INDÍGENAS DE OMETEPEC. A unas horas de que el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo realizara su último informe regional en el puerto de Acapulco, unos seis mil antorchistas de Guerrero marcharon este sábado del Asta Bandera al Centro Internacional de Acapulco (CIA).
SOLUCIÓN A FAMILIAS INDÍGENAS DE OMETEPEC. Los indígenas exigen obras, servicios y proyectos productivos para 20 municipios.
Exigieron al gobierno del estado la compra del terreno del cual fueron desalojadas 78 familias indígenas del municipio de Ometepec, la devolución del terreno del panteón de Santa Cruz Lomalapa en Olinalá,
SOLUCIÓN A FAMILIAS INDÍGENAS DE OMETEPEC. En el trayecto de la marcha, los manifestantes gritaban consignas contra el gobierno del estado y expusieron que los informes del gobernador son una mentira, “Guerrero quiere justicia, quiere un gobierno que lo lleve al desarrollo no a la pobreza”.
La jornada de lucha no fue fácil, pues el sol incesante hacía estragos en hombres y mujeres, pero sobre todo en niños y ancianos, sin embargo, en ningún momento flaquearon porque la sed y hambre de justicia es mucho más grande que el agotamiento físico.
SOLUCIÓN A FAMILIAS INDÍGENAS DE OMETEPEC. Tras dos horas de recorrido, la marcha concluyó en el Centro Internacional de Acapulco, donde realizaron un mitin durante varias horas.
Ahí, el líder natural de Ometepec, Pánfilo Mendoza de los Santos reprochó que en tiempo de campaña tengan las puertas abiertas y ahora cerradas para atenderlos; recordó que lleva ya un año dos meses luchando por la casa de los migrantes y que continuará luchando hasta obtener respuesta favorable a su exigencia.
El dirigente del antorchismo guerrerense José Juan Bautista Hernández señaló que la jornada de lucha tiene la intención de decirle al mundo que esta entidad son puras palabras el Quinto Informe de Gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo
Desde hace seis meses en plantón y día tras día, han venido denunciando la actitud sorda e insensible del gobierno hacia los problemas de los más pobres de Guerrero, el problema fundamental es el de los indígenas de Ometepec, familias muy humildes que no tienen un lugar para vivir.