"Los antorchistas nunca mueren, porque viven en el corazón de cada uno de nosotros", dijo el lider nacional, Aquiles Còrdova Morán
Everardo Villalobos Luna, activista del Movimiento Antorchista en Acatlán
Panteón de Tecomatlán, donde se guardaron las cenizas del compañero.
Familiares de Everardo Villalobos tambièn expresaron su sentir y su orgullo de que él se dedicara a luchar por la causa de lo pobres ante los poderosos.
El compañero falleció de una enfermedad incurable que, aunque se hizo el intento, ya no se pudo salvar debido al avance de ésta.
En el sepelio del compañero, a donde asistieron los antorchistas poblanos a acompañarlo a su última morada.
Donde descanzará en paz.
En vida, Everardo Villalobos, fue un compañero muy activo y entregado de lleno a su tarea con la Organización. Su llegada a Acatlán de Osorio marcó un parteaguas en el desarrollo antorchista en ese municipio poblano.
“Una persona muy valiosa como luchador, como persona, como ser humano; y de todas las cosas buenas que hizo nosotros debemos aprender. Creo que deja un gran hueco, pero al mismo tiempo nos deja un ejemplo en donde nosotros hemos aprendido que aunque nos duela su ausencia siempre estará presente por lo que nos ha dejado y enseñado”, señaló Judith Murillo Romero.
Carabana de taxistas de Acatlán de Osorio que, a pesar de la fuerte lluvia, se decidieron a acompañarlo hasta Tecomatlán donde sería enterrado.
Antorchistas de Tecomatlán que, a pesar de todo y contra todo, lo esperaron a la entrada del municipio.
Familiares del finado y el Pleno de Tecomatlán.
Las cenizas de Everardo Villalobos Luna.
A la entrada del Panteón, cuando le dieron la última misa.
Tecomatecos afuera del CBTa 110 esperando al finado.
La caravana que lo acompañó por las calles de Tecomatlán hasta el Panteón Municipal.
Familiares
Camioneta donde se transladaron las cenizas de Everardo Villalobos Luna
El velatorio en Acatlán de Osorio
En el velatorio en Tecomatlán, dándole el último adios.