Ahora el municipio de Huitzilan de Serdán, estado de Puebla, alza con gran gallardía en medio de la Sierra Norte una joya invaluable y que ha costado más de dos décadas de trabajo construir: un pueblo de progreso, cuya gente ve al horizonte y mira su futuro entre generaciones de hombres que han luchado por construir cada suspiro de esperanza en hechos materiales, mejores condiciones de vida. Así mira este rostro indígena a un pueblo que ya no llora, sólo suspira.
Ahora el municipio de Huitzilan de Serdán, estado de Puebla, alza con gran gallardía en medio de la Sierra Norte una joya invaluable y que ha costado más de dos décadas de trabajo construir: un pueblo de progreso,
Ahora el municipio de Huitzilan de Serdán, estado de Puebla, alza con gran gallardía en medio de la Sierra Norte una joya invaluable y que ha costado más de dos décadas de trabajo construir: un pueblo de progreso, cuya gente ve al horizonte y mira su futuro entre generaciones de hombres que han luchado por construir cada suspiro de esperanza en hechos materiales, mejores condiciones de vida.
Huitzilan de Serdán, estado de Puebla, alza con gran gallardía en medio de la Sierra Norte una joya invaluable y que ha costado más de dos décadas de trabajo construir: un pueblo de progreso
Ahora el municipio de Huitzilan de Serdán es un pueblo de progreso, cuya gente ve al horizonte y mira su futuro entre generaciones de hombres que han luchado por construir cada suspiro de esperanza en hechos materiales, mejores condiciones de vida.
Así mira este rostro indígena a un pueblo que ya no llora, sólo suspira.