Desde el puente del Potosí, cerca de Badalona se podía admirar un magnífico y soleado día...
Los pájaros se agrupan y revolotean sobre el rio Besós...ni una nube.
Bueno alguna si que había pero era decorativa...
Llega la tarde y los cirrus aparecen en la escena.
Y al ir hacia el rio Besós descubrimos que los cirrus corresponden al yunque (la parte más alta) de una tormenta. Los cúmulos aparecen por todas partes.
En un punto del cielo se divisan tímidos mammatus...síntoma de que las tormentas pueden ser importantes.
La evolución de las nubes es espectacular y las nubes bajas van bastante deprisa...el viento manda
Llegamos al Tibidabo y la lluvia comienza a caer a chorros. Mira que si cae un rayo en la Torre de Collcerola...
Pues cayó...¡Qué ruido ensordecedor, parecía una bomba! ¡Lo pillé!
Aquí lo vemos más cerca...la verdad es que no es nada facil cazar un rayo. sobre todo cuando no sabes cuando caerá...
De el suelo salían nubes...decía mi hijo. En realidad era humedad que ascendía ya que la carretera aún no había tenido tiempo a enfriarse del sol de la mañana.
La intensidad de la lluvia era increible. Las gotas se transformaron en gotarrones...la visibilidad pocos metros.
El flasx de la máquina ilumina el tamaño de la lluvia mezclada con granizo llegando a la entrada del parque de atracciones.
Si os fijais al fondo están las escaleras del Templo del Tibidabo con cascadas de agua...¡alucinante!...Hubo allí una boda muy mojada...
Parece una postal navideña pero no...se trata de el Tibidabo en medio del aguacero y granizo.
De bajada habían rios y charcos por todas partes.
Como siempre los colapsos en la Ronda después de la lluvia
Y de llegada a Badalona se veían más nubes amenazadoras y rayos que no tuve la suerte de cazar.
Un espectacular dia de tormenta sorpresa para quienes no miraron las previsiones del tiempo...los hombres del tiempo no siempre se equivocan.
Fin...¿O no?...