La potente tormenta asociada a este cumulonimbus incus descargó una granizada en la población de Ainsa
Podemos ver como se alarga el yunque (la parte más alta del cumulonimbus)
La preciosidad de su forma contrasta con la ferocidad de la tormenta que padecen los que están debajo de esta formación nubosa.
Pero llegó el hombre del tiempo y abrió unos claros en el cielo...
Llegó el viento seco y fresco del norte y comenzó a dibujar en el cielo...
Algunos estratus orográficos parecían resvalar por las laderas de las montañas más altas.
Los cirrocúmulus se formaban en calles delimitadas por el viento
Los estratus que antes se posaban en las montañas fueron levantados por el fuerte viento del norte.
Casi podemos ver el viento...
Los estratocumulus nos recuerdan que el día anterior hubo inestabilidad en la zona
Y si nos fijamos bien podremos ver como comienzan los fenómenos ópticos. En el centro de la imagen los cirrus se colorean como un arco iris
Los cirrocumulus parecen la lana de las ovejas
Las nubes altas van en aumento y por tanto es muy posible que veamos un halo (arco iris alrrededor del sol)
Esta imagen casi de libro corresponde a cirrus floccus que parecen emerger por detrás de la montaña.
El aire es límpio y transparente.
Los cirrus (formados por cristales de hielo) continúan creciendo
Los dibujos que hace el viento sobre las nubes en altura son preciosos
Unos espectaculares cirrus uncinus (con forma de gancho) surcan el cielo.
El cielo se convierte en el espectáculo de los cirrus..estos son cirrus floccus con virga (precipitación que no llega al suelo). Parecen estrellas fugaces en pleno día
Y ¡por fin! conseguimos captar el momento en el que se forma el halo solar. Un precioso y espectacular arco iris que rodea el sol
Me gustó tanto el efecto óptico que busqué todos loángulos posibles para captarlo.
Hasta la mano sirvió para poder ver tan maravilloso espectáculo.
Los cirrostratus nos regalaron este tesoro que hoy os hemos mostrado y que esperamos que os haya gustado.