8/05/2010...2º Año de nuestra aventura nocturna con las ranas gracias a nuestro amigo Roberto Sáez
En medio de la noche todos difrutamos buscando las ranas en el pantano de Vallvidrera. El ruido era ensordecedor.
En la noche muchas ranas salen del embalse y se meten entre la maleza
La primera que quiso posar para nuestra cámara...con tono desafiante a pesar de su tamaño...
En esta foto, encontrada en internet y tomada por Steffen Reichle, podemos ver como hinchan la boca las ranas macho para hacer el ruido y dejar enamorada a la hembra con su canto
A la vista de las linternas las ranas corrían a refugiarse donde sabían que no las íbamos a molestar... en medio del embalse
Otra rana enganchada para la foto y para recibir las valiosas explicaciones de Roberto sobre su especie, costumbres y curiosidades.
Aquí una rana que se quedó maás quieta que una estatua para que pensáramos que era una planta más...¡te pillamos!
Aquí tenemos a Jonatan con su hallazgo...
Un macho descubierto cantando...arriba a la derecha está la hembra que no habíamos visto cuando hacíamos la foto.
Y así se cogen las ranas...por las patas sin presionar fuerte para no hacerles daño...
Y aquí tenemos a los jovenes cazadores de ranas mostrando sus capturas que poco tiempo después fueron liberadas nuevamente en el embalse.
El embalse de Vallvidrera se encuentra dentro del término municipal de Barcelona, en el barrio de Vallvidrera, en la cabecera de la riera de Vallvidrera (la Rierada), el curso de agua más importante de la sierra de Collserola, recogiendo las lluvias de un territorio de cerca de 135 hectáreas de esta sierra.
Entre 2005 y 2006 se reformó íntegramente con el fin de preservar la flora y fauna del parque, ya que contiene una destacada población de anfibios entre los que destaca la ranita meridional.
En una de mis visitas logré ver gran número de ranas que se camuflaban con los colores de las plantas
Pero en esta ocasión la aventura comienza sobre las 20:30 de la tarde. Antes de llegar al punto de encuentro esta era la imagen que se veía desde el Tibidabo mirando hacia Montserrat. La nieblas invaden el valle mientras los restos de algunas tormentas se marchan desgastadas.
Después de encontrarnos todas las familias con los niños bien nerviosos y de tomarnos unos bocadillos, llegamos al embalse de Vallvidrera, también llamado pantano. Las luces de nuestras linternas dieron un aspecto fantasmagórico al lago.
Los nervios atacaron mi cámara con el primer hallazgo. Roberto Sáez, gran concocedor de los anfibios encontró la primera rana...
Todo un acontecimiento porque no son faciles de ver. A parte de estar en el agua las ranas también se esconden en las plantas de alrrededor del pantano.
Aquí la tenemos en una buena toma
Seguimos buscando...y llenándonos las botas de barro...llevaba muchos días lloviendo sin parar.
La rana que encontró roberto era muy saltarina y llegó hasta la funda de mi cámara...
Este es otro ejemplar sorprendido de más tamaño
Así de dificil es verlas. Incluso se ponen de culo...
Y cada vez encontrábamos más entre los “croacs” del lago
Debemos pensar que estábamos completamente a oscuras. Las linternas descubrieron este casi perfecto escondite...
Con tanta humedad no me extraña que saliera a dar un paseo esta imponente babosa...
Todo el grupo disfrutando de la aventura y de su faceta educativa.
Las ranas fueron devueltas al lago. Los niños y niñas pudieron ver los mecanismos de protección de los anfibiosy pudieron verlos bien de cerca y acariciarlos...
Ya de vuelta al coche nos sorprendió este espectacular tritón. Estaba de paseo nocturno por la carretera de tierra...
Yo era la primera vez que veía uno y la verdad es que me hizo mucha ilusión poderlo ver de forma natural y no tras un cristal en un museo...
La espectación fue mayúscula
Roberto nos explicó que era un ejemplar hembra y que es habitual encontrarlos en esta zona. La aventura acabó aquí pero los momentos vividos entre grandes personas no se olvidarán nunca. Muchas gracias Roberto por mantener vivo el espíritu de preservar, respetar y amar la naturaleza.