Mi primera vista de las islas británicas
El Metro
Y una estación
¿Vino en la comida? De verdad que estoy en Europa.
El puente de la Torre de Londres
El Támesis. Al fondo, el puente de Londres.
Oculta por los árboles, La Torre de Londres. Atras, el Puro (o el Pepino, como prefieran).
El Puro, de cerca.
Me gustó, el edificio.
Y su entrada es muy bonita.
El puente de la Torre de Londres es levadizo.
Very British!
Después de 300 años de abandonados, los cementerios se vuelven parques.
The British Museum
Y sus colecciones de objetos egipcios
¡La piedra Rosetta!
Una persona talló eso. Hace más de 4000 años.
También hay objetos sirios
Y griegos
Y persas
Y chinos
La National Galery, en el extremo norte de la Plaza Trafalgar
Otra vista de la plaza
Hacia el sur se ve el Big Ben
La plaza conmemora la victoria del Almirante Nelson, el de la columna, en la batalla de Trafalgar
Al suroeste de la plaza está la Puerta del Almirantazgo
Vista de la plaza desde arriba de las escaleras de la galería
Tras la Puerta del Almirantazgo comienza esta calzada, muy ceremoniosamente adornada con banderas del reino
La calzada desemboca en este monumento a la Reina Victoria
Y, detrás del monumento, Buckingham.
Y pequeños recuerdos de cuanto querían por allá a Diana
La guardia.
¡No son postales! ¡De verdad estaba yo por allá!
Westminster Abbey. Ahí han sido todas las coronaciones de Inglaterra y el Reino Unido desde 1066.
Y desde 1296, en esa silla, para ser más precisos.
Hay mucha gente famosa enterrada ahí. Y los que no están ahí, tienen plaquitas.
La casa capitular de la abadía tiene estos vitrales por ventanas.
Un patio. Con mil años que tiene la abadía, yo creo que ya lo consideran decente.
Westminster Hall, sitio del Parlamento.
Una esquina del palacio original de Westminster.
Y un pequeño jardín detras.
Ricardo Corazón de Leon.
La Torre Victoria, todavía en Westminster Hall
Y en otro extremo, el Big Ben
El ediicio del tesoro.
Otra vista del Támesis, con el London Eye.
El 221b de Baker Street
La esquina donde comienza Abbey Road
Londres, desde Greenwich
El observatorio de Grenwich. El haz verde que sale de arriba es un laser, que marca el meridiano maestro.
Para volver de Greenwich a Londres hay que cruzar el Támesis. Pero a esa altura no hay puente, sino este túnel.
La estación del tren. De aquí partí rumbo a Liverpool
A Liverpool llegué como a las 12
¿No parece esta galería el prototipo de la galería de pintura decimonona?
La estación del tren en Liverpool
Esta es, damas y caballeros, la atracción turistica más visitada de Liverpool
Estos son los visitantes. (¡Miren, ese señor tiene un hongo en la cabeza!)
Como lo vieron en Remi. Hay barcazas recorriendo los canales.
Artistas callejeros
En esta calle está el bar dónde empezaron a tocar los del cuarteto famoso ese de la ciudad ésta
La misma calle, vista para el otro lado
Where do they all belong?
A las 6 de la tarde, salí de Liverpool, destino final Newcastle, con escala en York
En York, aproveché que el siguiente tren salía en 2 horas para correr a conocer
La puerta de la ciudad. Ahí dónde la pusieron los Romanos.
La catedral de York
Hermosa ciudad. Medieval por completo.
Más tarde, a esperar el tren, que llegó retrasado por una inundación más al sur.
Raul, mi amigo Valenciano y compañero de no encontrar cuarto en Newcastle.
Newcastle tiene arte por las calles, en lugares medio inesperados.
(Reconstrucción de) La muralla de Adriano, el limite norte del Imperio Romano por allá del siglo II
La entrada del castillo aludido en el nombre de Newcastle
New por que lo construyeron en 1080, encima del viejo (!)
El castillo (Bueno, una torre de)
El nombre completo es Newcastle-upon-Tyne. Éste es el Tyne.
Hay 6 puentes cruzandolo. Aquí vemos 3 (Más bien, 2 y la baranda de otro)
La columna de otro de los puentes. No me extrañaría ver salir a alguien vestido con ropa de hace 600 años de esas casas.
El muro de la ciudad
Ya en Edimburgo, ciudad de callejones.
Aunque también hay calles amplias, claro.
Edificios grandilocuentes.
Y neblina
Y lluvia
El miercoles fuimos a Rothesay, en la isla de Bute. Aquí tomamos el ferry.
El viento soplaba, fementido. (Pero mi talle no da para ser dibujado)
Casi la totalidad del pasaje del ferry eramos los de la conferencia
Rothesay
Un ave confianzuda, en las ruinas del castillo
Todo un pueblito pintoresco
Mis compañeros de expedición
Y el cuarto compañero, que en la foto anterior está tras la cámara.
En el local nocturno había un órgano, que no servía pero que los debianeros repararon.
En los ratos que jugar Mao les dejaba libres.
Por no mencionar el bailar
La entrada del castillo de Edimburgo. Los de la entrada son Robert the Bruce y William Wallace
Más callejones
Y las pequeñas sorpresas que contienen
Otra vista del castillo, por la noche
Greyfriar's Bobby. La escultura más fotografiada de Edimburgo, me dijeron. http://greyfriarsbobby.co.uk/
Otra vista del castillo
Un parque
Un momento de pánico
El monumento a Sir Walter Scott
Sir Walter Scott
A statue, I presume.
En ese café se escribió el primer libro de Harry Potter.
A eso le llaman comida mexicana, por allá.
Una vista más del castillo
Mapa de la ciudad. El castillo está en la montaña de la izquierda
El reloj floral, ya funcionando por que como llegó el verano (!)
El castillo, de nuevo
No, no es maqueta. Esa casa de verdad existe.
A estas alturas ya lo reconocen, ¿verdad?
¡Concierto de ska!
Cerca de esta estatua nació Sir Arthur Conan Doyle
De vuelta en Londres, una horas antes de tomar el avión, tomé este panorama desde el Monumento.