El paquete entero de arcilla.
Un arbolito de Paula que no sobrevivió... Se rompió y volvió a ser arcilla. En qué se hará transformado?
Un día de taller.
Un día de taller. Parada, al fondo, está Claudia Martich, nuestra profe.
Mis dos primeras piezas.
Una pieza hecha el primer día de taller. Pintada en crudo, a punto cuero, con engobes de manganeso, hierro y cromo. Va una única vez al horno. Encerada después de lista con cera incolora para zapatos (porque no tenía de pisos).
La primer pieza que hice. A partir de un bollito de arcilla, se le da forma usando los dedos - técnica del ahuecado. Pintada con engobes - una quema - encerada posteriormente. La hice macetita para suculentas.
La segunda técnica: choricitos.
Este es el cuarto ejercicio. El segundo es un trabajo con choricitos, el tercero la mezcla del ahuecado con el chorizo. A partir de una plancha abierta con palo de amasar, corté un cuadrado y lo cerré usando barbotina (restos de arcilla con agua, más o menos dura, usada para unir partes, para cocer). Para que mantenga la forma durante el secado, utilizamos diarios. Hice algunos detalles con un palito. Después de seca, la pieza queda blanca - eso debe ocurrir lentamente, para que no se abra o rompa en el proceso. Por eso, la envolvemos en plástico y le vamos dando aire de a poco. Una vez cocinada, se la llama bizcocho. Ahí fue cuando la pinté usando óxidos. Luego sigue una segunda quema en horno que alcanza, como mínimo, 1000 grados Celsius.
Es para usar con una vela, preferentemente cuando esté oscuro. Pintada con óxidos de cobalto y de cobre.
Usando planchas, cortamos piezas para hacer una cajita. La mía quizo ser una pirámide...
Un día de taller. Estoy trabajando en el florero, usando la técnica de armado de cilindros usando várias tiras de una plancha. Hay fotos del florero listo.
Detalle del florero. Al cilindro apliqué una placa con forma irregular, dónde dibujé uns pequeña ciudad inspirada en las ciudades coloniales de Brasil.
La iglesia en la cima de la montaña.
Un pequeña huerta y casita con vista al mar.
Florero firmado, por supuesto ;-)
Con flores queda aún mejor. La Naturaleza lo sabe todo!
Placa para la Huerta Educativa del jardín Botánico Carlos Thays - empezada en mayo, conlcuída recién en noviembre del 2009. A mi me encantó, a Fernando y Horacio (de la huerta) también. :-)
La placa después de lista.
Detalle de la placa.
Una pieza hecha por Maria, que un día me acompañó al taller mientras estaba de visita (vino de Brasil).
Esta también la hizo Maria (de Brasil), usando choricitos.
Esa máscara es uno de los ejercicios intermediarios. La hizo María. En la foto siguiente la pueden ver terminada el día de la fiesta de talleres municipales.
Para mi, un gnomo muy expresivo, que tiene algo para contar. Se escucha?
Aquí María trabaja en otro gnomo (o duende), esta vez, un cuadrito.
Un poco más de cerca
Desde esa, fotos de la fiesta de talleres municipales de la Municipalidad de Vicente López - 06/12/2009.
Las ceramistas Cristina y yo ;-)
Entre otras piezas interesantes, el cuadrito del gnomo terminado.
Piezas engobadas, esmaltadas, bruñidas. De lo que hay, no falta nada.
Mesa repleta.
Lindísimo plato de Elida.
Ayer (11/12/2009) la cajita y las flores recibieron color. Soory! No me acuerdo el nombre de la autora - soy pésima con nombres... Quién me ayuda?
Esta la hice yo. En un bol envuelto en plástico se aplastan muchas pelotitas de arcilla.
Pieza sin esmalte con vidrio fundido en el fondo.
Divertida pieza para el día-a-día. me encantó.
La Naturaleza nos brinda con su espectáculo.
Quinta Trabuco.
Queridísima mamá.
Taller de telar.
Otros talleres también expusieron los trabajos de sus alumnos.
Taller de huerta orgánica que habita un pedacito de la Quinta Trabuco.
Flor de (abóbora - se me escapa la palabra en castellano en este momento...). Zapallo!
Suporte para los tomates.