Empezamos tempranito colocando los carteles que anuncian el Centenario de Miguel Hernández.
Todo el mundo colabora
Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran, me esparcen el corazón y me aventan la garganta. Miguel Hernández
No soy un de pueblo de bueyes, que soy de un pueblo que embargan yacimientos de leones, desfiladeros de águilas y cordilleras de toros con el orgullo en el asta. Nunca medraron los bueyes en los páramos de España. Miguel Hernández
Otro cartel anunciador en la puerta de entrada a Secundaria.
Alumnos de 3º A elaborando un cartel con la biografía del poeta.
3º A elaborando carteles
Ambiente distendido y animado
La trayectoria vital de Miguel Hernández, elaborada por alumnos de 2º ESO C y 3º ESO A y B. Junto con los de 1º B, han realizado todos los trabajos de cartelería y escritura de poemas que se han diseminado por todo el centro.
Poemas de Miguel Hernández
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Reescribiendo poemas en 3º B
Poemas a flor de piel
¿No cesará este rayo que me habita el corazón de exasperadas fieras y de fraguas coléricas y herreras donde el metal más fresco se marchita? ¿No cesará esta terca estalactita de cultivar sus duras cabelleras como espadas y rígidas hogueras hacia mi corazón que muge y grita? Este rayo ni cesa ni se agota: de mí mismo tomó su procedencia y ejercita en mí mismo sus furores. Esta obstinada piedra de mí brota y sobre mí dirige la insistencia de sus lluviosos rayos destructores. Miguel Hernández
Umbrío por la pena, casi bruno, porque la pena tizna cuando estalla, donde yo no me hallo no se halla hombre más apenado que ninguno. Sobre la pena duermo solo y uno, pena es mi paz y pena mi batalla, perro que ni me deja ni se calla, siempre a su dueño fiel, pero importuno. Cardos y penas llevo por corona, cardos y penas siembran sus leopardos y no me dejan bueno hueso alguno. No podrá con la pena mi persona rodeada de penas y cardos: ¡cuánto penar para morirse uno! Miguel Hernández
Ensayan el rap de Nach "Hoy converso con Miguel" en 3º B.
Ausencia en todo veo: tus ojos la reflejan. Ausencia en todo escucho: tu voz a tiempo suena. Ausencia en todo aspiro: tu aliento huele a hierba. Ausencia en todo toco: tu cuerpo se despuebla. Ausencia en todo pruebo: tu boca me destierra. Ausencia en todo siento: ausencia, ausencia, ausencia. Miguel Hernández
Lo que haya de venir, aquí lo espero cultivando el romero y la pobreza. Aquí de nuevo empieza el orden, se reanuda el reposo, por yerros alterado, mi vida humilde, y por humilde, muda. Y Dios dirá, que está siempre callado. Miguel Hernández
Boca que arrastra mi boca: boca que me has arrastrado: boca que vienes de lejos a iluminarme de rayos. Miguel Hernández
CANCIÓN DEL ESPOSO SOLDADO He poblado tu vientre de amor y sementera, he prolongado el eco de sangre a que respondo y espero sobre el surco como el arado espera: he llegado hasta el fondo. Miguel Hernández
NANA DE LA CEBOLLA La cebolla es escarcha cerrada y pobre. Escarcha de tus días y de mis noches. Hambre y cebolla, hielo negro y escarcha grande y redonda. . En la cuna del hambre mi niño estaba. Con sangre de cebolla se amamantaba. Pero tu sangre, escarchada de azúcar, cebolla y hambre. Miguel Hernández
EL NIÑO YUNTERO Carne de yugo, ha nacido más humillado que bello, con el cuello perseguido por el yugo para el cuello. Nace, como la herramienta, a los golpes destinado, de una tierra descontenta y un insatisfecho arado. Miguel Hernández
Como el toro he nacido para el luto y el dolor, como el toro estoy marcado por un hierro infernal en el costado y por varón en la ingle con un fruto. Como el toro lo encuentra diminuto todo mi corazón desmesurado, y del rostro del beso enamorado, como el toro a tu amor se lo disputo. Como el toro me crezco en el castigo, la lengua en corazón tengo bañada y llevo al cuello un vendaval sonoro. Como el toro te sigo y te persigo, y dejas mi deseo en una espada, como el toro burlado, como el toro. Miguel Hernández
1º de la ESO B también es Miguel Hernández
1º ESO B Cartas, relaciones, cartas: tarjetas postales, sueños, fragmentos de la ternura, proyectados en el cielo, lanzados de sangre a sangre y de deseo a deseo. Aunque bajo la tierra mi amante cuerpo esté, escríbeme a la tierra que yo te escribiré. Miguel Hernández
Cada vez que paso bajo tu ventana, me azota el aroma que aún flota en tu casa. Cada vez que paso junto al cementerio me arrastra la fuerza que aún sopla en tus huesos. Miguel Hernández
1º ESO B canta: Llegó con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida. Con tres heridas viene: la de la vida, la del amor, la de la muerte. Con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte, la del amor.
1º ESO B ensayando el rap.
Miguel Hernández, de la mano de 1º ESO B, llega al comedor con los niños y niñas de infantil, que lo reciban con sonrisas y sorpresa.
1º ESO B fragmentado en muchos Miguel Hernández visita a los compas de primaria y les recita algunos versos.
Poeta al viento, por todos los rincones...
Todo en el Giner es verso Federico García hasta ayer se llamó: polvo se llama. Ayer tuvo un espacio bajo el día que hoy el hoyo le da bajo la grama. ¡Tanto fue! ¡Tanto fuiste y ya no eres! Tu agitada alegría, que agitaba columnas y alfileres, de tus dientes arrancas y sacudes, y ya te pones triste, y sólo quieres ya el paraíso de los ataúdes. Miguel Hernández
Andaluces de Jaén, aceituneros altivos, decidme en el alma: ¿quién, quién levantó los olivos? No los levantó la nada, ni el dinero, ni el señor, sino la tierra callada, el trabajo y el sudor. Unidos al agua pura y a los planetas unidos, los tres dieron la hermosura de los troncos retorcidos. Miguel Hernández
Miguel Hernández vuelve para recordarnos su poesía. Me llamo barro aunque Miguel me llame. Barro es mi profesión y mi destino que mancha con su lengua cuanto lame. Soy un triste instrumento del camino. Soy una lengua dulcemente infame a los pies que idolatro desplegada. Miguel Hernández
Conversamos con Miguel. Cantamos el rap que Nach le dedica al poeta. Que como el sol sea mi verso, más grande y dulce cuanto más viejo… Que mi voz suba a los montes y baje a la tierra y truene eso pide mi garganta desde ahora y desde siempre. Aquí estoy para vivir mientras el alma me suene y aquí estoy para morir cuando la hora me llegue. Nach
Y si me muero, que muera con la cabeza muy alta, muerto y veinte veces muerto, la boca contra la grama. Cantando espero a la muerte, que hay ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas. No, no hay cárcel para el hombre, no podrán atarme, no, este mundo de cadenas me es pequeño y exterior, ¿quién encierra una sonrisa?, ¿quién amuralla una voz? A lo lejos tu más sola que la muerte, la una y yo. A lo lejos tu sintiendo en tus brazos mi prisión, en tus brazos donde late la libertad de los dos… … libre soy, siénteme libre, libre soy, solo por amor. Nach
Moriré como el pájaro: cantando, penetrado de pluma y entereza, sobre la duradera claridad de las cosas. Cantando ha de cogerme el hoyo blando, tendida el alma, vuelta la cabeza hacia las hermosuras más hermosas. Miguel Hernández
Trabajo realizado por los alumnos de 1º ESO B
Margarita y Pedro del Departamento de Lengua