A lo lejos vemos nuestro objetivo de hoy, el refugio de Miramundos (2.077 m).
Esta zona se llama el Llano de la Laguna y coincide con el llamado "Camino de la Herradura", muy usado por los pastores de la zona
A cota 1.600 llegamos al cortijo del Caño del Aguadero. Aquí dejamos el cómodo carril y nos metemos de lleno en el canchal calizo de Mágina.
El primer tramo consiste en remontar una vaguada que cae desde la cuerda principal de la sierra. Toda la zona está recubierto de majuelos mezclados con algunos arces.
Una vez ganada cierta altura trazamos una diagonal para superar poco a poco la pendiente. Se nota la orientación norte de toda la loma, con cierta acumulación de nieve.
Conforme avanzamos vamos dejando abajo los extensos campos de olivos que rodean Sierra Mágina. Al fondo aparece las sierras de Cazorla y Segura, con las cumbres nevadas.
La entrada a la parte alta de la sierra nos muestras el complicado modelado que tiene la caliza. Dolinas, sumideros, simas...hacen el avance muy entretenido, ya que hay que ir sorteando obstáculos continuamente.
Seguimos disfrutando de nuestra ascensión bajo un sol radiante. Ya casi hemos alcanzado la cuerda principal de Sierra Mágina.
Alcanzada la cuerda de los "dosmiles", las vistas hacia el sur nos muestra una Sierra Nevada.
Tras un pequeño trecho andando por la cuerda, llegamos a nuestro destino de hoy, el refugio de Miramundos. El refugio está enclavado en un alto de la sierra, y tiene unas vistas espléndidas hacia los cuatro puntos cardinales.
Vistas hacia el macizo donde está la cumbre de Mágina.
Hacia el sur vemos de nuevo la sillueta de Sierra Nevada, con la umbría aún en sombra.
Subimos tranquilamente disfrutando del silencio y la soledad que se respira en toda la sierra.
Nueva vista de la meseta donde se ubican las cumbres mas altas. La cumbre del Mágina la vemos aparecer por primera vez hacia la izquierda.
Poco a poco remontamos el sinfín de antecumbres hasta llegar a la principal.
La mirada atrás nos muestra el bonito relieve de esta sierra. Al fondo muchisimos kilómetros de olivares que pierden a la vista.
Y por fin la cumbre de Sierra Mágina (2.164 m).
Terminamos este reportaje con una foto que resume un poco el ambiente que hemos respirado en la actividad, que no es otro que una preciosa soledad. Pocos sitios quedan ya como este.