Ella no me lo perdonará.
Aclarado el misterio.
Un relajado paseo.
Empiezan los colores.
Amarillos contra rojos.
Son cerezo silvestre y arce de Montpellier.
Entramos en el robledal.
Otro arce, distinto.
El gran salto.
Cuidado con las abejas.
Cada vez más bonito.
A la caza del milico.
Buen sitio para repoblar.
Buscando setas.
No trae ni una.
Huevos de seta.
Un musgo.
Rabiosamente verde.
Al pie de Los Chorros.
Niebla en la montaña.
Más que chorro es chorrillo.
La niebla va bajando.
Todo el chorro cabe en esta charca.
La Granja.
Un marco incomparable.
Buscando una gran foto.
Con los pies mojados.
Desde todos los ángulos.
Ahora voy yo.
Como un fuera-borda.
Un paso difícil.
Yo no lo haría.
Lo que tenía que pasar.
Casi te matas.
Colores a tope.
Mi fuente.
Bike de otoño.
Así me pasaría el dia.
Este es pequeño.
La subida al Reventón.
Hay ganas de más.
Dos que disfrutan.
Arrollando a Rafa.
Cerezo silvestre.
La paleta completa.
Una obra de arte natural: un avispero.
Por fortuna, abandonado.
Entramos en La Granja.