Mycena rosea.
A pesar de que las urbanizaciones han proliferado más que los hongos, Trassierra sigue guardando enclaves interesantes micológicamente hablando. En esta salida pudimos recolectar quizá los últimos níscalos de la temporada.
Entoloma hirtipes: típica especie tardía, de olor entre harina y pescado.
Aleurodiscus disciformis.
Crucibulum laeve.
Tremella aurantia: parásita de Stereum hirsutum (abajo, a la izquierda), mucho tiempo confundida con Tremella mesenterica.
Tremella aff. foliacea: también parasitando Stereum hirsutum.
En lugar de estos carteles, nos gustaría encontrar otros que dijeran: "Prohibido arrojar basuras" "Prohibido estrangular árboles" "Prohibido urbanizar ilegalmente" ...
Terana caerulea.
Unos ejemplares de Stereum hirsutum, sobre Quercus coccifera.
Cortinarius subcaninus, bajo Cistus.
El único ejemplar de Cantharellus ilicis que hemos podido ver este año.
Peziza sp.
Lycoperdon perlatum.
Exidia glandulosa.
Un joven ejemplar de Leccinum lepidum, con una micorriza en directo.
Otidea bufonia.
Lactarius atlanticus, muy abundante durante el invierno-primavera.
Hygrocybe reai, de sabor amargo.
Parte del grupo, de vuelta ya a los coches por lo que hasta hace muy poco fue un camino de tierra. ¡Hasta la próxima!