El antorchismo nacional en pleno ha externado su consternación por la muerte de uno de sus pilares en la promoción de la cultura y el deporte: Humberto Vidal Mendoza.
Hombre de empeño por cultivar el conocimiento y extender la labor social, Vidal falleció joven víctima de un inesperado infarto que lo sorprendió la madrugada del jueves 30 de diciembre pasado, en su domicilio de Santa Elena, en este municipio del oriente mexiquense.
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Vidal Mendoza, originario de Santa Inés Ahuatempan, Puebla; nació el 1 de noviembre de 1964. Realizó estudios en la BUAP, pero los dejó inconclusos pues su verdadera pasión fue la danza folclórica, por lo cual se dedicó de lleno a su estudio y simultáneamente a su práctica.
Su gusto por el arte y su amor por las causas proletarias lo llevaron irremediablemente al lugar donde confluyen estas dos cualidades: Antorcha Campesina. En vida él lo reconoció así, que esa organización de inmediato “lo atrapó” por su ideario. A partir de entonces nunca pensó —y lo cumplió— en abandonar sus filas.
“Tu último suspiro fue en las filas de Antorcha; eso te coloca del lado de los hombres que son imprescindibles, de los que lucharon todos los días, todos los meses, todos los años. Aunque sabemos que físicamente no estarás, continuó la dirigente, pero sabemos que el hombre trasciende por sus hechos, por lo que va sembrando, y tú supiste sembrar no sólo amistades sino sembraste el cariño y el amor a la organización de los pobres de México”.