Vemos el despertar de una de las montañas más bellas Pirenaicas
antes de llegar a Gósol, para subirla por la vía menos habitual.
Pasamos la rotonda que preside la imagen de un segador
para adentrarnos por la primera calle a la derecha (sin viviendas)
hasta un cruce con este cartel que seguimos hacia la enforcadura
por una pista sin asfalto junto a un par de viviendas solitarias.
Con marcas amarillas y blancas, el camino nos lleva
hacia el torrent de Rubinat
donde una nueva información
nos empuja
en fuerte subida
por la Serra de la Tossa
que tomaremos con calma
si no queremos machacarnos antes de tiempo.
Recuperamos fuerza en el Pla de la Serra