Pasado el pueblo de Benasque y el camping Aneto un desvío ala izquierda nos deja en el Valle de Estós
Subimos por una pista sin asfaltar junto al embalse de Estós
y unos rincones maravillosos
hasta la cabaña de Santa Ana,
algo más arriba, una estupenda fuente
y un tupido bosque que nos cobija del calor en verano
comprobando como son algunos de sus habitantes
hasta encontrar el letrero hacia los ibones de Batisielle
donde nuevamente el bosque nos engulle
con un fuerte desnivel
que conviene superar con calma
para poder relajarnos junto a la aigüeta de Batisielles
cogiendo algo de fuerza
para el tramo más duro
que se empina con ganas
hasta el pequeño
Ibón de Batisielles.
Ahora, toca disfrutar,
embriagarse con el entorno
paseando junto esas aguas
tan transparentes, que nos muestran
todas sus intimidades sin pudor
y los bellísimos remansos
que lo alimentan.
Dejamos el lago tras un buen aprovechado descanso
respirando una belleza tan envolvente
que hasta los repechos parecen más suaves
por un camino muy trillado
y bien adecuado a su entorno
llegamos al siguiente objetivo.
El Ibón Azul de Escarpinosa
que con el Perdiguero de Fondo
te hace vivir la naturaleza intensamente
que es lo que hacemos nosotros
aprovecharnos mientras caminamos
de ese fantástico entorno
de placidas y tranquilas aguas
llegando a embrujarte tanto
que parece irreal que algo estupendo
exista en nuestro Pirineo.
Verdad que apetece sumergirse?
en el entorno
y caminar relajados
llenando todo el cuerpo de sensaciones
para poder conservarlas hasta el retorno.