Poco después del Km. 20 hacia el pueblo de la Mussara
encontramos un pequeño aparcamiento junto al derruido Mas del Joan Pau
Unos metro más adelante una entrada con cadena
nos bajara hasta esta señal, acompañados con hitos
a partir de aquí, una fuerte bajada
nos va mostrando la belleza que se esconde tras las ramas
seguimos bajando hasta encontrarnos
una riera, (que hoy está totalmente seca)
y los hitos que poco a poco
nos llevan a pie de ferrata.
El primer tramo se le puede atragantar un poco
a las personas inexpertas
pero después un pequeño flanqueo
y tres o cuatro peldaños
nos acerca a un nuevo flanqueo
bastante espectacular , poniendo un poco de salsa
a esta pequeña ferrata,
después de este paso aéreo
por encima de un gran desplome
donde las vistas invitan
a guardar en nuestras cámaras,
una breve subida
nos dirige a la cueva...
que sirvió de hospital para los combatientes Carlistas
y según cuenta la leyenda murió el guerrillero
Isidro Pámies i Borras, alias Cercós.
A unos metros de la cueva tenemos
los anclajes para el rápel,
de unos diez metros,
poniendo la guinda...
de esta pequeña vía.
Una vez en el saliente que continúan los hierros
nos aseguramos
y recogemos la cuerda
continuando la marcha
hacia el puente de mico,
(dándonos un nuevo aliciente)
ahora un tramo vertical,
nos da una vista aérea
y la cueva, con nueva perpestiva.
Seguidamente localizo el paso
que viene de la vía de escape
y acompaño a Ester para que pueda
bajar y hacer el último tramo,
pues nunca ha hecho rápel
y no se quiere ir sin pasar el puente,
una vez de vuelta
seguiremos el camino
que si de bajada era espectacular
de subida no le envida nada
con unas vista guapísimas
que nos devuelven
al Mas de Joan Pau.
Decidimos ver el pueblo abandonado de la Mussara
y acertamos de lleno
pues tiene unas vista privilegiadas
y unos rincones inolvidables
para rematar un dia
de contacto con la naturaleza.