La Iglesia en la fría noche del Viernes Santo.
Los penitentes aguardan la salida de la Procesión de los Faroles.
La Cruz y los ciriales encabezan el cortejo.
La Virgen sale del templo.
La Virgen (muy bien iluminada la figura, por cierto).
El cura y sus acompañantes en el improvisado coro.
La Iglesia se queda vacía.
El altar.
Domingo de Resurrección, el encuentro entre el Niño y su Madre, la Virgen, en la parte posterior de la Iglesia.
Los cantos del Encuentro.
El Encuentro.
La Virgen conoce que su hijo ha resucitado y las mujeres le van apartando el manto negro de luto.
La Virgen ya sin manto.
Va terminando el acto.
La Cruz y los ciriales preceden a la imagen de la Virgen a la entrada de nuevo a la Iglesia.
La Virgen.
El Niño llevado por las chavalitas del pueblo.
Andrés tocando las campanas.
Los números que aparecieron por todo el pueblo y que por fin nos enteramos que servían para ajustar los lugares en los que cantar durante la procesión y que nadie se despistase.
Una pareja de cigüeñas en el Camino a Requeijo.
La cigüeña (o era el cigüeño :D )
Echando a volar.
Paisaje aún invernal.
Campo de nabos.
La escalera en el árbol.
Las botellas vacías de lejía sirven para algo.
Carro.
Carro vacío ya del abono.
El pueblo olía a humo de las lumbres y a abono.
Urz en flor.
Los narcisos se encontraban en cada jardincito.
La acacia de detrás de la Iglesia adelanta la primavera.
La mimosa desde el otro lado.
Mojón.
Tronco.
Sauce.
Castaño.
Chopo.
El pueblo desde Peñacabras, foto típica.
La Iglesia desde Peñacabras (foto también habitual -y preciosa-)
Paisaje desde Peñacabras. Al fondo, los montes de León con un pelín de nieve.
Peñacabras.
Más Peñacabras.
Entra las peñas
Y más peñas.
El pilo de Peñacabras.
La Iglesia en invierno.
Tractor.
Los tronchos de las berzas.
Reciclaje ayoíno: una herrada sirve para arreglar el bajo de la puerta.
Coche curioso, un Volvo matrícula de Canarias del año catapún...
...con pestillos en el capó.