Juanje conduciendo nuestro flamante nissan tiida automático, que nos llevó de Brisbane a Cairns. Por la izquierda, por supuesto.
Ayuntamiento de Brisbane
Fraser Island es la mayor isla de arena del mundo (1630 km²). Se recorre en vehículos 4x4. Con frecuencia éstos quedan inmovilizados en los caminos de arena, ya que no hay ningún camino pavimentado en la isla.
A Fraser Island accedimos desde Hervey Bay, un lugar desde el que es posible contemplar ballenas en ciertas épocas del año (es uno de sus lugares de ligoteo preferidos). Desde la playa tuvimos la oportunidad de contemplar a una pareja de estos animales en la lejanía.
Disfrutando del "delicious aussie buffet" en Faser Island. No sé qué entiende esta gente por delicioso...
Fraser Island es una isla toda todita de arena. Yo doy fe de ello.
En el interior de Fraser Island existen numerosos lagos de agua dulce. Había que aprovechar para bañarse... ¡al menos aquí no hay animales asesinos en el agua!
El Maheno es un barco que naufragó cerca de Fraser Island en junio de 1935 y aquí decidió quedarse, en la arena de la playa. Hoy día este montón de hierro oxidado es una de las principales atracciones turísticas de la isla...
Nuestro coche en Queensland: Nissan Tiida. Al principio costó cogerle el truco a eso de conducir un coche automático por la izquierda... pero luego todo fue como la seda.
El paisaje del sur de Queensland.
La cosa de bañarse en las playas de Australia está bastante jodida. Si no es por las rayas es por las medusas, y si no es que hay tiburones. Afortunadamente en ciudades como Townsville están preparados para cualquier incidencia.
No nos hizo demasiado buen tiempo en el viaje a lo largo de la costa de Queensland. El 19 de octubre hacía algo más de Sol y nos lanzamos a visitar Wheeler Reef; fue nuestro primer contacto con la Gran Barrera de Arrecifes. Desafortunadamente el mar estaba algo revuelto, y sólo yo vomité unas diez veces en el viaje de ida, de más de dos horas y media.
El paisaje del norte de Queensland es mucho más verde que el del sur. Estamos en el trópico.
Selva tropical del norte de Queensland.
Las cataratas Ellinjaa.
Las cataratas Zillie.
Las cataratas Millaa Millaa.
Muchas vacas al en Queensland. Muchas.
Crepúsculo en el norte de Queensland.
Norte de Queensland.
No vimos un sólo animal vivo en nuestro viaje de Brisbane a Cairns... sin embargo, muchos cadáveres peludos alfombraban la carretera. Los coches australianos van en general bien protegidos contra peluches saltarines con bolsa.
Arrecifes coralinos en Green Island (I)
Arrecifes coralinos en Green Island (II)
Arrecifes coralinos en Green Island (III)
La estación central de Melbourne.
Melbourne dispone de un servicio de tranvía turístico gratuito que recorre el centro de la ciudad. Además, el domingo pudimos viajar todo el día por sólo 2,5 dólares, comprando un billete que incluía autobús, tranvía y tren. Así da gusto hacer turismo.
Melbourne pasa por ser la ciudad más "europea" de toda Australia. Eso quiere decir que existe mayor densidad de cafés y restaurantes que en otros lugares. ¡Eso en Australia es un lujo! Al fondo, Flinders St Station.
El río Yarra a su paso por Melbourne.
Dos españolitos en Melbourne. Qué viejo estoy... ¡Quién te ha visto y quién te ve Luisillo!
Vista nocturna de uno de los andenes en Flinders St Station.
Vista panorámica de Melbourne desde el río Yarra.
El interior de la catedral de St Patrick, en Melbourne.
El puerto de Melbourne.
Nuestro viaje de Melbourne a Tasmania fue en ferrie. Un trayecto más tranquilo que el que nos llevó a Wheeler Reef.
LLegando a Devonport. Nuestra primera imagen de Tasmania.
En Tasmania también hay muchas vacas, como en Queensland. Y todo es muy verde muy verde.
Tasmania es una isla muy montañosa. La mejor manera de visitarla es recorriendo a pie las sendas que discurren por el interior de sus numerosos parques nacionales. Desafortunadamente nosostros sólo disponíamos de dos días.
Paisaje en las inmediaciones de Cradle Mountain, en Tasmania.
Finalmente en Tasmania tuvimos nuestro primer contacto con un marsupial vivo... esta simpática mamá wallaby con sorpresa y todo.
Algunos wallabys acaban sus días de manera ciertamente violenta. Las carreteras australianas están decoradas cada pocos cientos de metros de esta manera.
Poco desdués de ver nuestro primer wallaby vivo nos dimos cuenta de que no era un acontecimiento demasiado extraño en este país.
Paisaje en las inmediaciones del Gran Lago de Tasmania.
Vista panorámica del parque natural de Cradle Mountain, en Tasmania.
Port Arthur es un antiguo penal Inglés localizado cerca de Hobart, capital de Tasmania.
Los ingleses sí que saben cómo joderle la vida a la gente... Aquí no rechistaba ni un preso. Y el que rechistaba... terminaba con sus huesos en la isla de los muertos (no es coña).
Algunas delicias gastronómicas orientales, expuestas en las estanterías del supermercado de Paddy's Market, en Chinatown de Sydney.
Carne seca... Los chinos comen muchas cosas guays, pero también comen muchas mierdas.
Vista de la Ópera de Sydney desde el Sydney Harbour Bridge.
Vista de Sydney desde el Sydney Harbour Bridge.
Circular Quay.
Sydney Harbour Bridge.
Mira qué guapos. Disfrutando de las vistas.
Vista panorámica de Sydney.
El día 28 de octubre decidimos ir a ver algunos animales vivos. Visitamos el Zoo de Taronga, en Sydney. Esto es un Emu.
Vista de Sydney desde el Zoo de Taronga.
Juanje y yo en Taronga.
León del Zoo de Taronga.
LLegamos a ver a los tigres a la hora de la comida.
Otra vista de Sydney desde el zoo.
La diferencia entre un koala vivo y otro muerto es que el muerto no se mueve en la carretera, y el vivo no se mueve en la copa del árbol.
Un "aboriginal" (como aquí les llaman) tocando su didgeridoo en Circular Quay. Aquí un video: http://www.youtube.com/watch?v=69Ssn5dDILc (el didgeridoo es lo que sostiene con su mano derecha).
Vista nocturna de la city de Sydney.
Aquí, posando.
Ópera de Sydney y Harbour Bridge de noche.